5 Sesgos Mentales que Afectan tus Finanzas

Tus finanzas no siempre dependen de las decisiones que tomas de forma consciente. En muchos casos, tenemos sesgos que nos condicionan sin darnos cuenta y terminan afectando nuestra situación financiera.

En este artículo te compartiré 5 sesgos que podrías tener, y claro, sus soluciones.


1. Sesgo de Baader-Meinhof

¿Te ha pasado que quieres comprarte algo, quizás un coche, y de pronto empiezas a verlo por todos lados?

Misma marca, mismo modelo… incluso mismo color.

Este es un fenómeno conocido como Baader-Meinhof, que es una especie de mezcla entre el sesgo de confirmación y atención selectiva. Y sí, puede estar dañando tus finanzas.

Y es que, por supuesto, lo que está pasando no es que de pronto el coche que quieres se volvió el más popular y ahora todo el mundo lo tiene. Lo que realmente pasa es que ahora tu cerebro presta atención a las cosas que considera más importantes para tu contexto. En este caso sería ese coche que piensas comprar.

Además, también busca pruebas que confirmen lo que ya cree o lo que quiere creer, e ignora pruebas que demuestren lo contrario.

Con todo esto en mente, la siguiente vez que quieras comprar algo, ten en mente este fenómeno.

No significa que todo el mundo lo tiene y que por lo tanto tu también deberías tener uno. Cuidado.


2. Contabilidad mental

$1 peso siempre es igual a $1 peso ¿no?

Me vas a decir ¿qué clase de pregunta es esa? Obviamente que $1 peso siempre es igual a $1 peso.

Pues para tu cerebro no necesariamente es cierto.

Por ejemplo, si tu durante la quincena recibes $5,000 por tu trabajo, seguramente lo destinarás a cosas como pagar tu luz, internet, transporte… cosas responsables.

Pero si recibes esos mismos $5,000 de regalo de cumpleaños, seguramente lo terminarás usando de forma muy diferente; en ir al cine, salir a comer o comprarte unos tenis.

¿Ves por qué te digo que $1 peso no siempre es igual a $1 peso para tu cerebro?

A esto se le denomina contabilidad mental, y en el ejemplo que te acabo de dar, esta contabilidad mental está actuando en tu contra, pero podrías usarla a tu favor. Por ejemplo, separando una cuenta especifica para tu fondo de emergencias.

Tu cerebro entenderá que ese dinero está apartado para algo totalmente diferente y no lo usarás para gastos cotidianos.

Usa la contabilidad mental a tu favor.


3. Sesgo de encuadre

Imagina esta terrible situación.

Tienes una enfermedad cardiovascular grave y tu doctora te presenta dos escenarios posibles:

  • Cn un tratamiento, el 90% de los pacientes sobreviven después de 5 años
  • Con el otro, el 10% de los mueren antes de los 5 años.

¿Cuál de las dos te da más esperanzas? ¿Cuál de las dos eliges?

Por supuesto que la probabilidad es la misma, pero la forma en que se presentan puede afectar mucho la decisión que terminas tomando.

A esto se le llama efecto de encuadre, y es un sesgo en nuestra forma de pensar del que te deberías de cuidar, en este caso hablando de finanzas personales para evitar perder dinero.

¿A poco no se escucha mejor un producto que cuesta $200 pero que tiene el 50% de descuento en lugar de que el mismo producto cueste $100 sin ningún descuento?

El precio es el mismo, pero el descuento suena más llamativo.

O que tal $100 de regalo por cada $1,000 de compra; podría escucharse mejor que solo “10% de descuento”.

El punto aquí es que cuando vayas a hacer una compra te tomes unos segundos para analizar si no estás cayendo en alguna trampa de marketing, debido al sesgo de encuadre.


4. Sesgo del Presente

Si te dijera que te puedo regalar $10,000 hoy o $10,500 dentro de 2 semanas ¿cuál elegirías?

¿Y que tal si te digo que te puedo regalar $10,000 dentro de 50 semanas o $10,500 dentro de 52 semanas?

Si elegiste $10,000 la primera vez, pero $10,500 la segunda, tu sesgo al presente es bastante fuerte… al igual que el de muchas personas.

A pesar de que en ambos casos es la misma diferencia de dinero tras esperar dos semanas más, para tu cerebro recibir el dinero hoy tiene un peso mucho mayor, incluso si vas a recibir menos cantidad.

Este sesgo puede tener un gran impacto en nuestras finanzas. Es una de las razones por las que podrías decir “ya la siguiente semana empiezo a ahorrar” o “soy muy joven, dentro de dos años empiezo a invertir para mi retiro”.

Pero pasa ese tiempo y cuando se vuelve el presente, decidimos volver a posponer.

Una de las mejores formas de cuidarte de ese sesgo es empezando a tomar acciones hoy. Por ejemplo, si te dices que desde el siguiente mes empiezas a ahorrar, desde hoy descarga la aplicación y programa tu ahorro.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.


5. Sesgo de Supervivencia

Te quiero mostrar esta imagen, que es uno de los ejemplos más famosos del sesgo de supervivencia.

Y es que resulta que en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos analizaba los aviones que regresaban de alguna misión. Crearon esta imagen para tener claridad sobre los puntos en que más eran dañados, para así poder reforzarlos en esas zonas y que fueran más resistentes.

Lo curioso es que inicialmente habían decidido reforzar donde estaban los puntos rojos, pensando que eran precisamente los lugares donde era más probable que los aviones fueran dañados.

Sin embargo, un matemático sugirió lo contrario.

Su teoría era que si dañaban a los aviones donde están los puntos rojos, claramente no ocasionaban daños muy graves porque habían podido regresar a la base para terminar siendo analizados. Los aviones que probablemente fueron dañados en los lugares donde no había puntos rojos, son los que terminaban destruidos.

Cuidado entonces con caer en este sesgo de supervivencia aplicado a tus finanzas.

Por ejemplo, elegir salirte de la universidad porque Steve Jobs, Mark Zuckerberg y Bill Gates lo hicieron y fueron muy exitosos. O quizás invertir en fondos con comisiones altísimas, solo porque uno o dos lograron superar a una inversión pasiva en el S&P500.

Ten en cuenta que la información que podrías recibir es solamente de los supervivientes… no la historia de quienes no lo hicieron.

Te recomiendo que leas: De $0 a $1,000,000: Cómo Invertir Tu Dinero EN ORDEN.

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