Las tarjetas de crédito y débito son geniales. Pequeños plásticos que traen todo nuestro dinero…
Muy prácticas e incluso más seguras, porque no debemos ir al cajero a sacar dinero e irlo cargando en efectivo. De hecho ya hasta las podemos tener en el teléfono y podría no ser necesario cargar los plásticos.
Sin embargo, el precio a pagar por toda esta conveniencia podrían ser nuestras finanzas personales.
En este artículo veremos 3 razones por las que el efectivo sigue siendo mejor que las tarjetas.
Este artículo está patrocinado por mi curso de finanzas personales, el cuál cubre todo lo que debimos aprender sobre este tema en la escuela. Desde matemáticas básicas y uso de hojas de cálculo, hasta por supuesto uso de tarjetas de crédito e incluso generación de nuevas fuentes de ingreso.
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Usar efectivo es mejor para tus finanzas
Y esta afirmación que hago está comprobada por un meta-análisis compuesto por 71 artículos científicos realizados en 17 países, con más de 11,000 participantes, el cual hicieron unos investigadores de la Universidad de Melbourne.
Con ello, sacaron estas 3 conclusiones:
1. Seguir un presupuesto es más fácil
Cuando utilizas efectivo estás mas consciente de tu dinero.
Sabes exactamente cuánto te queda disponible, sientes cuando lo gastas. Por el contrario, con una tarjeta es menos visible. Claro, puedes estar checando todos los días… pero seamos honestos ¿cuántas personas hacen eso? Además de que los cargos pueden tardar en reflejarse.
Con el dinero en efectivo estás obligado a “revisar” todo el tiempo.
Y eso que ni siquiera estamos hablando de técnicas más avanzadas como la de los sobres, en la cual divides en sobres dinero que vas a destinar para diferentes categorías. De esa forma tienes tu presupuesto exacto en efectivo para cada mes.
Creo que ni siquiera necesitamos ese mega estudio para comprobar que esto es real. Es más, te reto a que durante los siguientes 30 días intentes pagar todo lo que puedas solo con efectivo, a excepción de esos gastos que es muy complicado o casi imposible como lo pueden ser las suscripciones.
Después de ese tiempo, analiza el impacto que tuvo en tus finanzas y en tu presupuesto.
2. Gastamos menos para impresionar
Cuando usamos efectivo, tendemos a gastar menos para impresionar a otras personas.
Quizás esto sea porque los gastos que “impresionan” son más caros y se necesitarían muchos billetes o incluso una linea de crédito. Pero da igual, según este estudio, las personas que gastan en efectivo tienen a gastar menos para impresionar.
Y curiosamente, esto también los estaría haciendo más felices. Ya hablé de ello en un video en YouTube, pero resulta que los gastos que más felices nos hacen son los intrínsecos (que hacemos por y para nosotros mismos), en lugar de los extrínsecos (que hacemos para impresionar a otros).
Si gastar en efectivo nos hace gastar menos en impresionar a otros, entonces indirectamente nos podría hacer más felices.
3. Gastar en efectivo duele más
Finalmente, la tercera y la razón principal por la que gastar en efectivo es mejor para nuestras finanzas es que gastar en efectivo duele más.
Literalmente sentimos más el golpe de tener que sacar la cartera y entregar efectivo, que simplemente pasar la tarjeta. Es el mismo tarjetazo el que debes dar para pagar $100 que para pagar $1,000 o $100,000.
Con efectivo eres más consciente de cuánto estas gastando y te puede ayudar a tener mayor control.
Las Ventajas de las Tarjetas de Crédito
Ahora, las tarjetas de crédito también tienen ventajas para nuestras finanzas personales.
Por ejemplo, podemos tener meses sin intereses, que si lo usamos de forma correcta podemos gastar sin desembolsar de golpe todo ese dinero y en lugar de eso que esté generando intereses en algo muy seguro como CETES.
También las tarjetas de crédito tienen seguros que protegen nuestras compras contra robo, garantías extendidas, seguros de viaje, etc.
Incluso hay tarjetas que te devuelven un porcentaje de cada compra que haces.
¿Cómo sacar lo mejor de ambos mundos?
Para aprovechar las ventajas tanto del efectivo como de las tarjetas de crédito mi sugerencia es que cargues efectivo para tus gastos del día, mientras que dejas los gastos con tarjetas de crédito para compras más grandes y ya planeadas.
Así puedes mantener más tu presupuesto mensual, al mismo tiempo que aprovechas de los seguros y otros beneficios que las tarjetas de crédito ofrecen.
En lo personal además uso una regla que me invente que es la de 4x².
Esta regla nos dice que podemos tener 2 categorías en las que nos vamos a permitir gastar fuera de nuestros gastos “normales”. Son categorías que nos apasionan y nos hacen felices.
Pero ademas, la segunda parte es que cuando queramos hacer esos gastos, nos debemos asegurar de que podemos pagar el gasto 2 veces. Una de ellas para comprar el celular, por ejemplo, al mismo tiempo que ahorramos esa cantidad.
Es un buen complemento a eso que ya hablamos de cómo el efectivo es bueno para seguir tu presupuesto.
De hecho te recomiendo que leas este artículo en el que te muestro como hacer tu presupuesto de forma muy rápido con ayuda de la IA.
